Nicolás Haro

Équma. La latitud de los caballos

Dedicado a los caballos que murieron al ser arrojados por la borda, desde los galeones que viajaban a las “Américas” en el siglo XVI, para aliviar la pesada carga de sus naves, al verse atrapadas durante semanas por la falta de viento en una zona del Atlántico cerca del Ecuador conocida desde entonces con el nombre de “La latitud de los caballos”.

La figura del caballo ha sido fotografiada exhaustivamente, con una estética codificada y establecida. Este trabajo rompe con las convenciones del género, enfocando al caballo desde una perspectiva psicológica. Este concepto tiene su paralelo en el trabajo de muchos fotógrafos que, en sus retratos de personas, se proponen evocar en una simple imagen la interioridad de una existencia o un estado anímico. Así se guía este trabajo, pero con otro protagonista: el caballo.

Estas fotografías captan las expresiones y el lenguaje corporal del caballo, que interactúa con el hombre y se comunica con él. Este es un contexto en el que tan frecuentemente –especialmente en el caso del caballo español– salta a la vista la inmensa nobleza del animal. Lejos de centrarse en la cuestión estética, estos retratos pretenden mostrar la sensibilidad casi humana del caballo, consiguiendo imágenes de complejidad psicológica y gran carga emocional, a través de la fotografía, que con su exclusiva capacidad de congelar el instante, es el medio de captar expresiones tan fugaces en el tiempo.

El fotógrafo explota plenamente las oportunidades de este medio, combinando su dominio técnico y su delicado sentido de cadencia, con un fuerte vínculo al caballo, presente desde su infancia, para adentrarnos en el mundo emocional y la exquisita nobleza del caballo.

Carla Saint


Cánidos, embrujo y duende

Cada año son abandonados, maltratados y sacrificados en España más de cien mil perros. Una triste realidad contra la que muchas asociaciones filantrópicas han decidido luchar. La Fundación Benjamín Mehnert (FBM) acoge cerca de mil perros al año, buscándoles hogares por todo el mundo. Sin embargo, para continuar con su cruzada la FBM necesita recursos, donaciones, patrocinios, socios y más personas dispuestas a adoptar o apadrinar.

Desde aquí queremos agradecer la generosidad de los 12 artistas flamencos que han colaborado con esta causa: Arcángel, Farruquito, Israel Galván, Manuel Lombo, Rocío Márquez, Milagros Menjíbar, Estrella Morente, Rubén Olmo, Miguel Poveda, Niño de Pura, José de la Tomasa y Eva la Yerbabuena –y especialmente a Nicolás Haro, el autor de estas magníficas fotografías–. Sin ellos, este proyecto no existiría.

Alexandra Hoffer


Nace en Sevilla (España), en 1965. Hace su bachillerato en Inglaterra, en el Connaught College, Bath. Estudia Psicología en la Universidad de Sevilla y después vuelve a Inglaterra donde estudia fotografía de manera autodidacta y trabaja durante dos años como ayudante del fotógrafo David Tack (en la elaboración de su libro Impressions of Spain). A su regreso a España, comienza su actividad en la fotografía comercial y de arquitectura e interiores colaborando con distintas revistas, tales como: Proyecto Contract, Nuevo Estilo o Casa&Campo. Más adelante, colabora en distintos artículos en: The Times Magazine, The International Herald Tribune, The New York Times, The Paris Review, The Sunday Times, The Independent y The Chicago Tribune.

Su andadura personal y autodidacta en la búsqueda de la significación de la imagen fotográfica le llevará a viajar por distintos países y a realizar proyectos personales que expone y publica en distintas galerías y editoriales.

Web: www.nicolasharo.com