Vittorio Mortarotti

The first day of good wheather

6 de agosto de 1945, 8:15 h: Thomas W. Ferebee pulsa el botón y empieza a contar los 35 segundos de caída que llevan a Little Boy a estrellarse sobre Hiroshima.

11 de marzo de 2011, 14:46 h y 24 min: la tierra empieza a temblar a lo largo de la costa de la región de Tohoku, en el Japón septentrional.

“The first day of good weather” (“El primer día del buen tiempo”) es un proyecto fotográfico en el cual el titulo incluye el comando de Harry Truman para el lanzamiento de la bomba atómica, que cuenta la continuación de estos dos instantes a través de una tercera circunstancia físicamente y temporalmente lejana de los dos primeros, la muerte del hermano y del padre del autor en un accidente de carretera.

El recorrido de “The first day of good wheather” empieza en marzo de 2013 en las prefecturas de Miyagi e Iwate, las dos más dañadas por el tsunami del 2011. Continua en Niigata y Sendai, la primera se salvó del bombardeo americano gracias a unas condiciones meteorológicas malas el 6 de agosto de 1945, la segunda escapó al tsunami gracias a su morfología. Procede en Hiroshima y termina en Machida. Es aquí, en los suburbios de Tokio, que Vittorio encuentra a Kaori, la chica que continuó a escribir a su hermano meses después de su muerte y las cartas, encontradas por el artista al final del 2012, guiaron su búsqueda a través de otras historias de pérdida y reconstrucción.

Las imágenes que recorren este viaje no consideran las unidades de medida que normalmente se utilizan para contar la dimensión de una tragedia (el momento exacto o justo después del desastre, el tamaño de la devastación, la altitud de una onda o de un hongo atómico). La serie de fotografías que componen el proyecto no buscan el sensacional, sino la sensación.

El interés del artista no es la memoria global, ni el instante medido en horas, minutos y segundos para los archivos de la catalogación historiográfica. Es la historia de los individuos que encuentras u objetivo. No es un azar si no hay escenas colectivas, así como no hay dramas colectivos. A propósito de esto Peter Weiss decía que las víctimas del holocausto no han sido millones, sino una mas una, mas una, mas una otra y así hasta la totalidad.

Una, mas una, mas una, las fotografías de “The first day of good wheather” se suman en la exposición física y metafórica de lo que queda (derribos, chatarras, objetos encontrados) y los que quedan (los sobrevivientes) para contar los eventos que tienen un nombre y una fecha, pero que son, para los que los vivieron, una parte inseparable de una vida que continúa.

Stefano Riba


Vittorio Mortarotti nació en Savigliano (Cuneo), Italia, en 1982. Realizó su primera exposición personal en 2008 en el Photomonth, en Cracovia. Ese mismo año, expuso en Noorderlicht Festival (Holanda), en la muestra “Behind Walls”, comisariada por Wim Melis. En 2010, fue uno de los 13 fotógrafos presentados en Mois de la Photo (París), en la exposición “Italian Emerging Photography” y en el libro comisariado por Laura Serani. Y en 2102, participó en la novena edición de Manifesta como artista residente en una doble exposición. Como consecuencia de esto se publicó el libro Originals, y un tabloid autopublicado These are the days. Fue shortlist en 2012 en el Grand Prix Fotofestival (Lodz), y en 2013, fue seleccionado en Descubrimientos PHE13 del festival PHotoEspaña (Madrid). “The First Day of Good Wheather” es exhibida por primera vez en Van Der Gallery en 2013.

Web: www.vittoriomortarotti.com